
Los primeros 1000 días de los infantes son fundamentales para el desarrollo de sus habilidades cognitivas, lingüísticas y emocionales. Desde nutrición del lenguaje buscamos orientar el trabajo de familias, cuidadores y docentes brindando estrategias específicas de estimulación vinculadas a la alfabetización, con el objetivo de incrementar las habilidades comunicativas y de desarrollo del lenguaje.

¿Qué es Nutrición del lenguaje?
Somos un programa de educación parental que se establece en Mendoza como una acción conjunta del Programa Provincial de Alfabetización y el Programa de Fluidez y Comprensión Lectora del Gobierno de Mendoza. Esta intersección tiene sus raíces en el concepto de alfabetización como una trayectoria completa y duradera desde el nacimiento.
Objetivos

- Promover y acompañar el desarrollo de propuestas de intervención temprana que acompañen a las familias y cuidadores de niños entre 0 y 3 años de edad.
- Implementar propuestas que permitan resignificar la importancia del desarrollo lingüístico, cognitivo y emocional en la primera infancia como factores fundamentales para lograr una trayectoria escolar continua.
- Favorecer el desarrollo y la comunicación de niños y niñas de 0 a 3 años.
¿Cómo cumpliremos con nuestros objetivos?
A través de un equipo capacitado se articulará con docentes de SEOS quienes brindarán estrategias y pautas de apoyo al desarrollo del lenguaje y la comunicación a familias y/o cuidadores de niños y niñas de 0 a 3 años dentro del ámbito escolar.
Destinatarios
Docentes de Jardines Maternales
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Directores de Educación de municipios
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Familias de niños y niñas de 0 a 3 años
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Maternales de la provincia de Mendoza
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Importancia de los primeros 1000 días de vida
- Los niños de 0 a 3 años se desarrollan y aprenden con mayor rapidez cuando reciben afecto, comprensión, cuidado, estimulación en un medio ambiente enriquecedor y atención de la salud. Por eso es esa conexión que se construye entre el bebé y el adulto referente lo que hace toda la diferencia y potencia su desarrollo.
- Cuando el niño o niña recibe una buena crianza tiene más posibilidades de sobrevivir, de crecer de una manera saludable, de desarrollar plenamente su capacidad de pensamiento, verbal, emocional y sus aptitudes sociales. Eso significan esos 1000 días para toda la vida.